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Dónde comer en Sevilla: 1 guía definitiva para disfrutar de la gastronomía sevillana
Donde comer en Sevilla, la capital andaluza conocida por su arte, historia y tradición, es también un paraíso para los amantes de la buena comida. La ciudad despliega ante los visitantes una oferta gastronómica impresionante, donde lo clásico se mezcla con lo innovador y donde cada barrio tiene su propia personalidad culinaria. Este artículo es una guía completa para descubrir dónde comer en Sevilla, con recomendaciones de platos típicos, zonas para tapear, restaurantes de alta cocina y consejos para vivir la mejor experiencia gastronómica.

La gastronomía sevillana: tradición y sabor en cada bocado
La cocina de Sevilla está profundamente ligada a su cultura y a su historia. Productos frescos, recetas transmitidas de generación en generación y un estilo de vida que gira en torno a la socialización hacen que comer en Sevilla sea mucho más que nutrirse; es un auténtico ritual. Tapas, guisos, pescados, carnes y postres forman un repertorio amplio y delicioso que enamora tanto a locales como a visitantes.
Una de las claves para entender la gastronomía sevillana es su fuerte conexión con el entorno. La huerta sevillana proporciona hortalizas de excelente calidad, el río Guadalquivir ofrece productos del mar y la tradición ganadera y agrícola aporta carnes y embutidos reconocidos. Además, la influencia histórica de diferentes culturas, como la romana, árabe y cristiana, se nota en la variedad y riqueza de platos.
Los platos imprescindibles de Sevilla que debes probar sí o sí
Cuando hablamos de comer en Sevilla, no podemos dejar de lado los platos emblemáticos que definen la experiencia gastronómica local. Aquí te contamos cuáles son los imperdibles y qué los hace tan especiales.
Tapas clásicas sevillanas
Las tapas son un icono de la cultura gastronómica andaluza y Sevilla es una de sus capitales absolutas. Entre las tapas más populares destacan:
Espinacas con garbanzos: un plato humilde pero sabroso, mezcla de verduras y legumbres cocinadas con comino y especias que dan un sabor profundo y único.
Pavías de bacalao: frituras crujientes y doradas, preparadas con bacalao desalado, ideales para acompañar con una cerveza fría.
Montaditos: pequeños bocados que combinan pan con jamón, queso, tortilla o chorizo, perfectos para picar entre charla y charla.
Pringá: una tapa contundente a base de carne desmenuzada de guisos tradicionales, muy apreciada por su sabor intenso.
Flamenquines: rollitos de jamón y carne empanados y fritos, un clásico para los paladares que buscan algo sustancioso.
Jamón ibérico: el rey de las tapas, con su textura jugosa y sabor intenso.
Platos principales
Cuando quieras dar un salto más allá de las tapas, Sevilla ofrece platos principales que reflejan su riqueza culinaria:
Salmorejo: una crema fría hecha con tomate, pan, ajo y aceite de oliva, adornada con huevo duro y jamón picado, fresca y perfecta para el verano sevillano.
Rabo de toro: guiso de cola de toro cocinado lentamente hasta que la carne queda tierna y jugosa, con una salsa espesa y llena de sabor.
Caracoles: muy populares en la primavera, cocinados con especias y hierbas aromáticas que potencian su sabor natural.
Bacalao con tomate: un plato con historia, el bacalao se cuece y se acompaña con una salsa de tomate casera y especias.
Carrillada ibérica: guiso con las carrilleras de cerdo ibérico, que resulta en una carne melosa y sabrosa, ideal para el invierno.
Merluza a la plancha: pescados frescos del Atlántico y del Golfo de Cádiz preparados de manera sencilla, resaltando su frescura.
Postres tradicionales
No se puede terminar una comida sevillana sin probar alguno de sus postres típicos:
Torrijas: rebanadas de pan empapadas en leche y huevo, fritas y bañadas en miel o azúcar.
Leche frita: crema hecha con leche y harina que se fríe para obtener una textura crujiente por fuera y cremosa por dentro.
Tocino de cielo: un postre a base de yema de huevo y azúcar, muy dulce y tradicional.
Arroz con leche: elaborado con leche, arroz, azúcar y canela, cremoso y reconfortante.
Zonas donde comer en Sevilla: cada barrio con su sabor

La oferta gastronómica de Sevilla está repartida en diversos barrios y cada uno tiene su propia identidad culinaria. A continuación te detallamos las zonas más recomendadas para comer bien.
Casco antiguo: el corazón gastronómico de Sevilla
El centro histórico, que abarca los barrios de Santa Cruz, Arenal y alrededores, es el lugar donde la tradición y el turismo se entrelazan para ofrecer una experiencia inolvidable. Aquí se encuentran desde tabernas centenarias hasta restaurantes de cocina tradicional y bares de tapas que mantienen viva la esencia sevillana.
En esta zona es común encontrar locales con patios interiores, barras llenas de gente y platos que parecen salidos directamente de las cocinas familiares. Los paseos por estas calles se acompañan perfectamente con una caña y varias tapas en diferentes locales.
Triana: la cuna del flamenco y la buena comida
Situado a orillas del Guadalquivir, el barrio de Triana es conocido por su fuerte identidad cultural y gastronómica. Las tabernas tradicionales conviven con propuestas modernas y hay una apuesta clara por productos frescos del río y la huerta.
En Triana puedes disfrutar de locales donde se sirven raciones generosas, con platos de pescado frito, mariscos, y recetas tradicionales. La vida social gira mucho en torno a la gastronomía, y no faltan sitios con música en vivo y un ambiente festivo.
Alfalfa, Feria y la zona de la Catedral: modernidad y tradición
Estos barrios ofrecen una mezcla interesante de bares informales, restaurantes de cocina contemporánea y clásicos de siempre. Aquí es fácil encontrar desde tapas creativas hasta menús del día con propuestas locales.
La cercanía a la Catedral y la zona monumental atrae a turistas, pero la oferta mantiene calidad para los paladares exigentes. Es un área perfecta para descubrir nuevas tendencias gastronómicas sin perder las raíces.
Alameda de Hércules: el barrio más alternativo
Alameda se ha convertido en el epicentro de la gastronomía joven y alternativa. En esta zona se encuentran gastrobares, locales de fusión y propuestas internacionales que conviven con la cocina andaluza.
El ambiente es relajado y muy animado, ideal para quienes buscan experiencias diferentes. La oferta de cócteles, cervezas artesanas y tapas innovadoras es amplia, y cada vez más locales apuestan por ingredientes ecológicos y de proximidad.
Nervión y Los Remedios: para comer cerca de la vida urbana
Estos barrios residenciales tienen una gran cantidad de restaurantes de cocina variada, desde italiana y asiática hasta mediterránea moderna. Son zonas recomendadas para quienes no quieran adentrarse en el centro pero desean calidad y variedad.
En Nervión, por ejemplo, se pueden encontrar desde restaurantes familiares hasta opciones más sofisticadas, perfectas para comidas de trabajo o cenas en pareja.
Restaurantes tradicionales donde saborear Sevilla
La experiencia de comer en Sevilla no estaría completa sin visitar algunos de sus restaurantes más emblemáticos, donde la historia y la gastronomía se funden en cada plato.
Uno de los locales más emblemáticos es una taberna que lleva siglos ofreciendo tapas clásicas con un ambiente auténtico y acogedor. En sus barras de madera y paredes llenas de azulejos, se sirven platos como las espinacas con garbanzos y el jamón ibérico de bellota. La atmósfera invita a sentarse y disfrutar de una comida sin prisas, rodeado de sevillanos y visitantes que repiten generación tras generación.
Otro restaurante tradicional, situado en un antiguo barrio marinero, ofrece platos contundentes como el rabo de toro y la carrillada ibérica, elaborados con recetas familiares que respetan la esencia de la cocina andaluza. El ambiente es relajado y familiar, ideal para comidas en grupo o celebraciones.
Restaurantes de autor: innovación con sabor local

Sevilla también está marcando tendencia en la alta cocina. Restaurantes de autor han surgido en los últimos años, combinando la creatividad con ingredientes y técnicas tradicionales. Estos locales ofrecen menús degustación que son una experiencia sensorial, donde cada plato es una obra de arte.
Un ejemplo destacado es un restaurante en el centro que ha ganado reconocimiento nacional por sus propuestas que mezclan mar y montaña, utilizando productos locales con técnicas modernas. El menú degustación suele incluir elaboraciones que sorprenden por sus texturas y sabores, siempre respetando la esencia andaluza.
Otro local, con un enfoque en la cocina vasca, ha logrado integrar platos típicos como el pilpil y el txipirón con un toque sevillano, creando una fusión que ha enamorado a clientes y críticos gastronómicos.
Tapear en Sevilla: la mejor manera de conocer su gastronomía
Una de las formas más auténticas de disfrutar la cocina sevillana es a través del tapeo. Sevilla es una ciudad que invita a salir, recorrer sus calles y probar pequeñas porciones en diferentes bares, cada uno con su especialidad.
Los bares de tapas más recomendados
En el casco antiguo, hay numerosos locales donde las barras se llenan de gente a cualquier hora, y donde es fácil pedir una caña acompañada de una tapa clásica. La tradición manda que cada bebida venga con una tapa gratuita o a muy buen precio, por lo que es posible probar muchas cosas en poco tiempo.
Triana, por su parte, tiene tabernas con ambiente más relajado, donde las tapas se sirven con una presentación más cuidada y las raciones son un poco más generosas. Aquí es habitual compartir mesas y conversar con desconocidos, lo que añade un toque social muy especial.
En Alameda de Hércules, los bares ofrecen tapas más modernas y creativas, ideales para quienes buscan sabores nuevos o versiones reinventadas de platos tradicionales.
Consejos para tapear como un sevillano
No te quedes en un solo bar, la gracia está en probar varias tapas en diferentes locales.
Prueba tanto las tapas tradicionales como las innovadoras, y combina sabores.
Pide medias raciones para no llenarte demasiado.
No olvides acompañar con vino de Jerez, manzanilla o una cerveza bien fría.
Disfruta del ambiente y la conversación, que forma parte del ritual.
Los mejores momentos para comer en Sevilla
Comer en Sevilla no es solo qué, sino también cuándo y cómo. Los horarios españoles y las costumbres locales influyen mucho en la experiencia.
La comida y la cena: horarios y recomendaciones
En Sevilla, la comida suele ser entre las 14:00 y las 16:00, y la cena a partir de las 21:00, aunque en verano puede alargarse más. Muchos restaurantes cierran después del almuerzo y reabren al atardecer, por lo que es importante planificar bien.
El tapeo suele ser una actividad vespertina, a partir de las 19:00, cuando la gente sale del trabajo o empieza a socializar. La noche puede alargarse hasta pasada la medianoche en los locales más animados.
El brunch y las meriendas
En los últimos años, se ha popularizado el brunch en algunos barrios como Los Remedios o Alameda, con opciones internacionales y creativas. También las meriendas con café y pasteles típicos son una buena manera de conocer la repostería local.
Consejos para disfrutar al máximo de la experiencia de donde comer en sevilla

Para sacarle el máximo partido a tu aventura culinaria sevillana, aquí tienes algunas recomendaciones prácticas:
Reserva con antelación si quieres ir a restaurantes muy conocidos o en temporada alta (Semana Santa, Feria).
Pregunta al camarero por recomendaciones locales, los profesionales suelen conocer los platos estrella y las especialidades de la casa.
No tengas miedo a probar cosas nuevas o menos comunes, muchas sorpresas agradables vienen de la mano de platos tradicionales menos conocidos.
Camina y explora las calles, a menudo los mejores locales están en rincones escondidos.
Combina tapas con menús completos, según el momento del día y tu apetito.
Disfruta sin prisas, la comida en Sevilla es un placer que se saborea lentamente.
Prueba los vinos y las bebidas típicas, como el fino o la manzanilla, para acompañar cada plato.
Sevilla, un viaje para el paladar y el alma
Comer en Sevilla es mucho más que una necesidad, es un placer que se vive con los cinco sentidos. Desde las pequeñas tapas en bares históricos hasta las creaciones de los chefs más innovadores, la ciudad ofrece una riqueza gastronómica que refleja su cultura, su historia y su carácter.
El secreto para disfrutarla está en dejarse llevar por la curiosidad, en compartir la mesa con amigos o desconocidos, y en apreciar cada sabor como parte de una experiencia única. Sevilla invita a sentarse, a conversar, a reír y, sobre todo, a comer bien.
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