Heladeria cerca de mi en Sevilla, si estás buscando una heladería cerca de ti en Sevilla, estás de suerte. La capital andaluza se ha convertido en un referente para los amantes del helado artesanal, combinando tradición, innovación y calidad en cada bocado. Este artículo te llevará por un recorrido detallado de las mejores heladerías de la ciudad, desde las clásicas que mantienen el sabor tradicional, hasta las que apuestan por sabores innovadores y saludables. ¡Prepara tu paladar para un viaje helado inolvidable!

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Heladerías con tradición sevillana

Verdú: La joya de Triana

En el barrio de Triana, Verdú destaca como una de las heladerías más emblemáticas de Sevilla. Fundada hace más de 40 años, esta heladería familiar mantiene viva la tradición artesanal con helados elaborados de manera natural y con ingredientes de máxima calidad. Su obrador propio permite ofrecer una amplia variedad de formatos, desde los tradicionales cortes y polos hasta granizados naturales y opciones sin azúcar, sin gluten y sin lactosa.

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Verdú es conocida por su compromiso con la excelencia y por mantener sabores que han pasado de generación en generación, convirtiéndola en un destino obligado para quienes buscan auténtico helado artesano en Sevilla.

Rayas: Clásicos que nunca fallan

Con más de cuatro décadas de historia, Rayas es sinónimo de helados clásicos y bien elaborados. Su especialidad incluye sabores tradicionales como chocolate intenso, turrón y stracciatella, todos elaborados con materias primas de primera calidad. Este establecimiento es especialmente popular durante todo el año, no solo en verano, y es un referente para quienes buscan disfrutar del helado tal como se hacía hace años.

Innovación y alta gastronomía en el helado sevillano

Bolas: Helados de alta cocina

Bolas es una heladería que fusiona la técnica de la alta cocina con el arte del helado artesanal. Sus creadores, con amplia experiencia en la gastronomía, diseñan sabores originales utilizando únicamente ingredientes naturales y evitando cualquier aditivo químico o aceite de palma.

Entre sus creaciones destacan sabores que rinden homenaje a la cultura local, como uno que combina leche con canela, cabello de ángel, naranja confitada y pasas, así como opciones con queso y frutos secos al Pedro Ximénez. Bolas se ha consolidado como uno de los referentes para quienes buscan un helado gourmet y sofisticado en Sevilla.

Mito: Gelato italiano en Sevilla

Para los amantes del auténtico gelato italiano, Mito ofrece una experiencia única en Sevilla. Su maestro heladero, formado en la tradición florentina, utiliza métodos tradicionales y materias primas de alta calidad para elaborar helados con una textura cremosa inigualable. Mito se ha convertido en un imprescindible para quienes buscan un helado diferente, con ese toque italiano que enamora.

Heladeria cerca de mi en Sevilla con sabores y propuestas originales

María Limones: Sabores intensos y veganos

María Limones es una heladería que se caracteriza por su creatividad y la apuesta por sabores poco comunes. Situada en el corazón de Triana y con otra ubicación céntrica, ofrece helados artesanales con opciones veganas, sin gluten y sin lactosa. Uno de sus sabores más populares es un chocolate muy intenso y vegano, ideal para los más chocolateros.

Gloria y Rositas: Innovación y tradición

Ubicada en la calle Zaragoza, esta heladería combina la innovación con la tradición. Sus sabores incluyen propuestas clásicas reinventadas, como la crema sevillana o un avellana de Piamonte, que sorprenden por su intensidad y calidad.

La Abuela: El sabor de lo auténtico

En pleno centro de Sevilla, frente a la Catedral, La Abuela ofrece helados que homenajean sabores tradicionales sevillanos. Entre sus creaciones más populares destacan el helado de pestiño y el de chocolate fondant con naranja. Su fórmula sin conservantes y su amplio catálogo la convierten en una parada obligada para quienes buscan autenticidad.

Opciones ecológicas, saludables y veganas

Puro&Bio: Helados bio para todos

Esta franquicia artesanal ubicada en el barrio de Asunción ofrece helados con certificación ecológica. Sus productos están elaborados diariamente, son aptos para veganos y personas con intolerancias, y también cuentan con opciones sin azúcar. Puro&Bio ha ganado popularidad por su compromiso con la sostenibilidad y la salud sin renunciar al sabor.

Olmo: El sabor de la naturaleza

Olmo destaca por elaborar helados 100% naturales, inspirados en ingredientes frescos y de proximidad. Su filosofía se basa en respetar el sabor original de los ingredientes, por lo que no utilizan aromas artificiales ni colorantes. Cada helado es una experiencia que transporta al cliente a sabores auténticos y frescos.

Heladerías para todos los gustos y barrios

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Villar: Más de 80 sabores y opciones veganas

En el barrio de Cruz Roja, Villar es una heladería con una amplia variedad de sabores, más de 80 en total. Entre sus especialidades destacan los helados veganos elaborados con leche de arroz y sabores originales como tarta de zanahoria, mousse de chocolate y Kinder Bueno.

Freskura: Polos y granizados naturales

En Alameda de Hércules, Freskura es famosa por sus polos artesanales y granizados naturales, con especial atención a sabores como pistacho y chocolate. Su oferta es ideal para quienes buscan refrescarse con productos naturales y de gran calidad.

La Fábrica: Creatividad en Los Bermejales

La Fábrica ofrece helados artesanales con una gran variedad de combinaciones, incluyendo galletas, rollos y dorayakis. Uno de sus sabores estrella es un pistacho con chocolate blanco y frambuesas, que se ha convertido en un favorito entre los clientes.

Créeme: Helados “home made” en el centro

Esta heladería situada en la Plaza del Museo apuesta por una filosofía casera, con barquillos artesanales y sabores clásicos que pueden acompañarse de chocolate caliente, ideal para los días menos calurosos.

Yogur helado y nuevas propuestas saludables

KALA Greek Frozen Yogurt: Yogur griego en Sevilla

Recientemente inaugurada en la Plaza del Salvador, KALA ofrece yogur griego natural con kéfir, conocido por sus propiedades probióticas. Además, cuenta con opciones veganas y sorbetes 100% naturales, con la posibilidad de personalizar los toppings para crear un postre saludable y delicioso. Esta propuesta trae un toque mediterráneo y saludable a la oferta de helados en Sevilla.

El auge del helado en Sevilla y Andalucía

En los últimos años, el consumo de helado en España ha alcanzado cifras históricas, superando los 140 millones de litros al año. Andalucía representa más del 20% del consumo nacional, un dato que muestra el amor de esta región por el helado artesanal. Sevilla, como capital, refleja esta tendencia con una oferta cada vez más amplia y variada.

El canal de venta favorito sigue siendo el supermercado, aunque las heladerías artesanales mantienen su fuerte posicionamiento gracias a la calidad y autenticidad de sus productos. En particular, la textura y el sabor de los helados artesanales se valoran por encima de los industriales, que suelen contener más aire y aditivos.

Sevilla, un paraíso para los amantes del helado

Desde las calles de Triana hasta el centro histórico, pasando por barrios como Los Bermejales, Nervión o Sevilla Este, la ciudad ofrece heladerías para todos los gustos y necesidades. Ya busques helado tradicional, gelato italiano, opciones veganas, ecológicas o innovadoras, Sevilla tiene un lugar para ti.

No importa si prefieres un clásico chocolate o un helado con sabores sorprendentes como queso con frutos secos o un yogur griego con toppings naturales, la heladería perfecta está cerca de ti en Sevilla. Disfrutar de un helado artesanal es también sumergirse en la cultura y el sabor de una ciudad que sabe cómo refrescar a sus visitantes y residentes con dulzura y pasión.

Wine Gogh: el arte de crear después de un helado

Una tarde cualquiera en la ciudad puede transformarse en una experiencia extraordinaria. Todo empezó con una caminata sin rumbo y el simple antojo de un helado. Lo que no esperaba era que ese pequeño placer me llevaría a descubrir uno de los conceptos más originales y enriquecedores de ocio urbano: Wine Gogh, una experiencia que fusiona el arte y el vino en un ambiente relajado, divertido y muy creativo.

Wine Gogh

Un paseo, un helado… y una puerta a la creatividad

De lo simple a lo extraordinario

Salí de casa con pocas pretensiones. El calor de la tarde me empujó a buscar refugio en una heladería artesanal del barrio. El cucurucho crujiente, el sabor intenso del pistacho y el aire cálido me invitaban a caminar sin prisa por las calles de Gràcia. Esa clase de paseo que se disfruta sin ningún propósito más que estar presente. Sin embargo, unos metros más adelante, un cartel curioso captó mi atención: “Wine Gogh – Arte, vino y luz”.

El nombre, un juego de palabras entre “vino” y el célebre pintor Van Gogh, despertó mi curiosidad de inmediato. La fachada era colorida, con pinceladas pintadas sobre el vidrio y un ambiente que parecía invitar a entrar. No tenía nada que perder, así que lo hice.

Primera impresión: un lugar diferente

Dentro, el aire olía a pintura, madera y vino tinto. Luces tenues, algunas obras en exhibición y varias personas riendo mientras pintaban sobre lienzos blancos. Lo supe en ese instante: había encontrado algo especial. Me acerqué al mostrador y pregunté: “¿Esto qué es?” La respuesta fue simple y poderosa: “Una experiencia de pintura guiada con vino. Aquí todos pueden ser artistas”.

¿Qué es Wine Gogh? Una experiencia de arte y vino

Un concepto que rompe con lo tradicional

Wine Gogh es mucho más que un taller de pintura. Es una experiencia sensorial que combina la creatividad, el ocio y el disfrute. No se trata de aprender técnicas académicas de pintura, sino de vivir el proceso creativo como una forma de relajarse, divertirse y reconectar con uno mismo. Todo mientras se degusta una copa de vino, se escucha música ambiente y se socializa con personas que, como tú, buscan algo diferente.

Sin necesidad de experiencia previa

Una de las claves del éxito de Wine Gogh es su accesibilidad. No necesitas saber pintar. No importa si nunca has tocado un pincel en tu vida. El objetivo no es que salgas siendo un artista profesional, sino que te sientas libre para expresarte. Durante la sesión, un instructor te guía paso a paso, desde el fondo hasta los detalles finales. Pero también te anima a soltar, a improvisar, a disfrutar.

Cómo funciona una sesión de Wine Gogh

Paso 1: Llegada y bienvenida

Al llegar, te recibe un equipo amable y un espacio cuidadosamente diseñado. El ambiente es artístico pero informal, lleno de color y energía positiva. En la mesa te espera tu lienzo en blanco, un delantal, pinceles, paleta de colores y tu primera copa de vino. Todo está listo para que empieces.

Paso 2: Introducción creativa

El instructor explica el diseño del día. Puede tratarse de un paisaje, una figura humana, una imagen abstracta o incluso alguna temática especial si la sesión está inspirada en una festividad o artista concreto. No se trata de copiar exactamente, sino de interpretar a tu manera.

Paso 3: Pintura, sorbos y risas

Durante las dos o tres horas que dura la experiencia, vas pintando tu obra al ritmo de la música. Hay pausas para recargar la copa, momentos de charla con los demás asistentes y mucha libertad para improvisar. La atmósfera es relajada. No hay juicios, solo creatividad en estado puro.

Paso 4: El resultado: tu obra

Al final, te llevas tu cuadro a casa. A veces te sorprende ver de lo que eres capaz. Aun cuando piensas que no tienes talento, ahí está: un lienzo lleno de color, emoción y energía. Tu creación.

Experiencias temáticas: más allá del taller clásico

Wine Gogh

Sesiones clásicas vs. sesiones neón

Wine Gogh ofrece dos tipos principales de experiencias: las sesiones clásicas, que se desarrollan con luz natural o cálida, y las sesiones neón, una variante innovadora en la que se pinta con pintura fluorescente bajo luz negra. Estas últimas tienen un toque festivo, psicodélico y muy “instagrameable”.

Eventos especiales y personalizados

Además del formato abierto para el público general, Wine Gogh organiza eventos privados para cumpleaños, despedidas, team buildings, aniversarios y citas románticas. También hay talleres adaptados para niños, familias o grupos escolares. Incluso puedes pedir que lo organicen en tu domicilio o en un espacio elegido por ti.

Beneficios personales y emocionales de Wine Gogh

Una forma de terapia creativa

Pintar es terapéutico. Y si lo haces con una copa de vino en la mano y buena música de fondo, lo es aún más. Muchos asistentes afirman que después de una sesión se sienten más relajados, felices y conectados consigo mismos. El proceso artístico ayuda a liberar tensiones, expresar emociones y desconectar de la rutina.

Rompe la barrera del “no soy creativo”

Muchos adultos crecen creyendo que no tienen talento para el arte. Wine Gogh rompe esa idea desde el primer minuto. Aquí no se evalúa, no se critica. Todo lo contrario: se celebra la autenticidad. Cada trazo tiene valor, cada color elegido dice algo sobre ti. Y eso, más que cualquier técnica, es lo que hace que una obra sea única.

Conexión social y emocional

Ya sea que vayas solo, con tu pareja o con un grupo de amigos, la experiencia genera conexión. Entre pinceles, vino y risas se forjan lazos. A menudo los asistentes terminan compartiendo sus cuadros, sus historias y hasta sus redes sociales.

¿Por qué Wine Gogh se está volviendo tendencia?

Una actividad perfecta para desconectar

En una época marcada por el estrés, el trabajo remoto y la hiperconectividad, Wine Gogh ofrece una desconexión activa. No se trata de evadir, sino de reconectar. La experiencia te obliga a estar presente: elegir colores, mover el pincel, respirar, escuchar la música… es mindfulness en movimiento.

Instagram, TikTok y el poder de lo visual

Otro factor de éxito es su potencial visual. Las luces neón, los lienzos coloridos, el ambiente cálido y el vino crean escenas perfectas para ser compartidas en redes sociales. Cada sesión es una historia para contar. Muchas personas asisten motivadas por lo que vieron en Instagram o TikTok. Y lo mejor: lo que ves en redes se corresponde con la experiencia real.

Regalos y experiencias originales

En lugar de regalar objetos, muchas personas optan por regalar experiencias. Una sesión en Wine Gogh es una idea original y significativa. Ya sea para un cumpleaños, un aniversario o simplemente para sorprender a alguien, este tipo de actividad deja una huella emocional.

¿Dónde encontrar Wine Gogh?

Principales ciudades de España

Wine Gogh nació en Barcelona, pero rápidamente se ha expandido a otras ciudades como Madrid, Valencia, Sevilla y Málaga. En cada ciudad adapta su estilo al carácter local, pero mantiene la esencia: arte, vino y buena energía.

¿Cómo reservar?

El proceso es muy sencillo. Puedes hacerlo online, eligiendo la ciudad, la fecha y el tipo de sesión. Las plazas suelen llenarse rápido, especialmente los fines de semana, por lo que se recomienda reservar con antelación. También es posible comprar tarjetas regalo o reservar eventos privados.

Consejos para disfrutar al máximo de la experiencia

De un helado a una obra de arte

Lo que comenzó como un simple paseo con un helado en mano terminó siendo una tarde de conexión, arte, vino y descubrimiento personal. Wine Gogh no es solo un taller de pintura, es una experiencia para recordar. Un espacio donde todos —sin importar la edad o la experiencia— pueden sentir que el arte también es para ellos.

En un mundo cada vez más automatizado y virtual, Wine Gogh representa un regreso a lo humano: crear con las manos, sentir con el corazón y brindar con los demás. Y todo eso, increíblemente, empezó con un helado.

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